PARROQUIA PURISIMA CONCEPCION
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PARROQUIA LA PURISIMA
PLAZA DE LA IGLESIA 1
30120 EL PALMAR
MURCIA


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Construida en 1615. Con archivo desde 1667. Y en 1795 es parroquia, dejando de ser adjunta de la Catedral.

DIALOGO CON LA PALABRA CICLO C

Una homilia debe ser un diálogo con la Palabra. Dios con su Palabra dialoga con nosotros. Los signos de los tiempos hacen que la Palabra resplandezca ante nuestros ojos y nuestros oidos. El Espíritu de Dios lo hace. No escuchar esta Palabra es privarse de un enorme caudal de Sabiduría y Gracia. 

  A parte de la homilia, los jueves por la noche a las 21horas, se va leyendo de manera explicativa la Biblia de manera progresiva desde hace año y medio.

II CUARESMA

    ¿Qué ocurre cuando escuchamos a Dios? Hoy las Escrituras nos responden a esa pregunta.

    En primer lugar escuchar a Dios nos hace mirar al cielo como a Abraham, a las estrellas, esto es, al infinito y abre ante nuestros ojos un futuro del todo inesperado. Un futuro que se nos regala. Un futuro que nos hace capaces de afrontar nuestras oscuridades y nuestros terrores. Y nos permite salir de ellos. 

    En segundo lugar escuchar a Dios nos ilumina, nos llena de luz, nos inunda de esperanza, de valentía y de ánimo, en medio de las dificultades. Pues ante determinados retos se nos exigen grados de valentía que sólo puede darnos Él. La valentía, el ánimo, la esperanza es una gracia que se nos regala, su Voz Sagrada, la suscita.

    En tercer lugar escuchar a Dios nos prepara para la transformación: ¡Aún seguimos en gestación!, este mundo que vemos no lo es todo. Este mundo no es para siempre. Su modo de ser va a cambiar por completo. Esta creación está llamada convertirse en una Nueva Creación y a ti se te concede decidir si quieres formar parte de ella. Esta transfiguración se obra gracias a la Energía poderosa que brota de Jesús Resucitado. 

    En cuarto y ultimo lugar escuchar a Dios es algo que ocurre en medio de una nube. Y que tampoco está exento de temores por la inseguridad consiguiente. Esa nube es el misterio. Y en medio del misterio nos sale al paso Dios. No es que lo busquemos nosotros. Esta vez es Él mismo quien se nos presenta. Esa es la diferencia entre las religiones y el cristianismo. Las religiones siempre han sido fundadas por hombres sabios, iluminados, profetas, gurús, monjes, y otros. Son una prueba de que el hombre está hecho para la eternidad y ha buscado a Dios como ha podido según su propio entorno cultural. Ni Moises, ni buda, ni mahoma, ni Lao-Tse, ni Confucio, ni otros afirmaron jamás ser Dios con Nosotros. Jesús sí lo hizo, es más dijo: “Yo soy uno con el Padre”. Jesús es el misterio que nos responde en primera persona en medio de esa búsqueda misteriosa que llamamos vida. Esa es la causa de que lo maten: Blasfemo y Rebelde son las acusaciones que vierten contra Él. Mientras que los demás lideres religiosos nos dicen “¡Ven siéntate y aprende!”, Jesús, nos dice: “¡Voy a morir de amor por ti porque no quiero que te pierdas para siempre!”. La prueba de un amor hasta la cruz es lo que le hace gritar al Centurión: ¡Verdaderamente éste es el Hijo de Dios!. ¿Amar y orar hasta por los que te matan? Eso no es de este mundo. A nuestra busqueda de Dios en medio del misterio (eso son las otras religiones para un cristiano), Dios nos responde diciéndonos: “Este es mi Hijo Amado, escuchadlo”. Porque Jesucristo es Dios amándonos con gestos y palabras, muerto y resucitado. Escuchar a Dios es Escuchar a Jesucristo en medio del misterio de la vida, saboreando a cada paso su amor por nosotros.

    Así que amigos comprended hoy lo bueno que es escuchar a Dios. 

 

I CUARESMA

    Para un cristiano ser religioso ¿en qué consiste? A esta pregunta podríamos darle muchas respuestas pero basándome en las Escrituras que hoy se han proclamado os diré que:

    Según el Deuteronomio ser religioso es hacer memoria de la historia de amor que Dios ha realizado contigo en el momento en que le das culto. Es descubrir que tu vida de relación con Dios es toda una experiencia de liberación sorprendente. No se es religioso de verdad si no se tiene una experiencia intensa de Dios a lo largo de tu historia vital. Y cuando terminas de hacer memoria, ser religioso es dar gracias y presentarle al Dios que te ama y que te salva, la ofrenda preciosa de toda tu vida. Si os dáis cuenta así está construida la plegaria eucarística. De modo que cuando celebramos la misa esto es lo que hacemos. 

    Según el Salmo ser religioso es tener a Dios por compañero en medio de la salud y la enfermedad, las alegrias y las penas, la vida y la muerte. Es experimentar como Dios te lleva en sus palmas. Como su amor misterioso te libra, te protege, te escucha, está a tu lado en medio de tribulación, te defiende y te glorifica. Sin este trato constante en la vida con este Dios PAPÁ ser religioso es un mero espejismo. 

    Según Pablo en Romanos, ser religioso es dar culto no solo con la boca sino también con el corazón. La fe de los labios no basta. La fe del corazón sin los labios (es decir privada y cobarde), tampoco. Fe de los labios y fe del corazón. Esa es la fe que salva. La fe en una persona histórica que nos amó hasta el extremo, en Jesucristo Resucitado, uno con el Padre. Porque es la Resurrección la que lo certifica como nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida. Como el Ungido. Esta fe vocal y cordial es la fe que no defrauda y que salva, seas quien seas y tengas la condición que tengas. Ser un religioso mudo o meramente ideologizado es no ser nada.

    Por último el Evangelio de Lucas nos enseña que ser religioso supone atravesar desiertos exitenciales en los que muchas vences somos tentados. La tentación es una crisis. Y en ellas nos podemos perder, o con ellas, podemos crecer. En la crisis nos enfrentamos a nuestras voces interiores, y la sabiduría está en responderles de manera adecuada. El peligro está en no hacerlo. 

    Repasemos esta tres crisis que Jesús afronta. La primera ¿de qué voy a vivir? ¿cual va a ser la fuente de mi pan? Porque he dejado la carpintería de mi Padre. La segunda es ¿mi ego que anhela? ¿convierto mi vida en una mera egolatría anhelando poderes y glorias terrenas?. La tercera es ¿como interpreto las Escrituras? ¿en nombre del fideísmo simplista puedo gestionar mi vida con irresponsabilidad?. 

    A las tres responde desde la Palabra de Dios bien interpretada. “No solo de pan vive el Hombre”, “al Señor tu Dios adorarás y a Él sólo darás culto”, y “No tentarás al Señor tu Dios”. Curiosamente sus tres respuestas nos recuerdan los tres fracasos del pueblo de Israel en su largo éxodo durante cuarenta años: ellos dudaron de Dios por su falta de pan, adoraron al becerro de oro, y tentarón a Dios por su falta de agua y carne. Jesús afrontó la crisis y creció en sabiduría. Más su pueblo encontró la crisis y lejos de crecer en sabiduría se estrelló con sus errores. Un religioso es una persona que crece en sabiduría cuando tiene que afrontar sí o sí las crisis de la vida. 

    Así que ser religioso no es cuestión de vestidos, capillitas, santitos, amuletos y medallitas. No confundamos disfrazarnos con vivir una vida auténtica. Las Escrituras como veréis han sido muy claras. El que tenga oidos para oir que oiga.

 

CENIZA

    Vamos a preparar la fiesta. Ese es el sentido de este tiempo que hoy comienza. Y para que esa preparación pueda producirse, las Escrituras hoy nos orientan de tres maneras diferentes.

    El Evangelio nos invita a no convertir la religión en una egolatría. Porque eso es pura idolatría. Prácticar religiosamente hablando, para lograr el aplauso y reconociemiento de los demás, no es dar culto al Padre en espíritu y en verdad. Es incurrir en hipocresía. Utilizar a Dios  poniendolo al servicio de mi ego. Hacer de mi vida cristiana una suerte de pasarela para que los demás puedan ver lo guap@ que soy. 

    Pablo nos invita a dejar de lado el indeferentismo religioso, este vivir como si Dios no existiera, ni nos amará, tan común en nuestro tiempo. Nos invita a reconciliarnos con Dios. A tratar con Él en nuestro presente, que es un tiempo oportuno para descubrir que Dios es misericordia y salvación. Volvernos a Dios es descubrirnos a nosotros mismos.

    Por último el Profeta y el mismo Evangelio nos recomiendan a todos: niños, jovenes, adultos, maduros, ancianos, laicos y sacerdotes, a practicar el ayuno, la limosna y la oración. Porque esas tres prácticas tal como Jesús las describe en Mateo, son manifestación clara del amor. Porque la limosna es amar a los demás. El ayuno es amarse a sí mismo. Y la oración es amar a Dios y a los otros. ¿Seguro que eso es así?. Piénsalo despacio. 

    Limosna es salir al paso de tu hermanos que están necesitados dando cosas, tiempo o solidaridad. Eso es amarlos. 

    Ayuno es privarte de lo que te daña: vicios, glotonerías, antivalores como el egoísmo y el odio, miedos, de la destrucción de tu entorno natural sin el cual no puedes vivir, mentalidades agresivas contra nosotros mismos por distintos motivos… Eso es amarte. 

    Oración: basta rezar el Padre Nuestro para descubrir que estableces con Dios una relación filial y por tanto familiar, que brota desde un amor mutuo, y que nunca la haces en singular, pues cuando la rezas, pides por todos: tus amigos y tus enemigos, por los vivos y por los muertos. Por todos. Eso es amar a Dios y a tus hermanos sin distinción.

    La cuaresma es renovar nuestra vida cristiana, y esta consiste en amar a Dios, a los demás, al mismo mundo y a nosotros mismos. Así es como nos prepara para vivir la fiesta. Por eso vivamos este tiempo de preparación para la fiesta con intensidad, sin perdernos en prácticas trasnochadas, oscurantistas y ridículas. Y aprovechemoslo para redescubrir nuestros amores perdidos y rehabilitar nuestros amores descuidados. Descuidar esto es filtrar el mosquito y tragarnos el camello, y por tanto convertir estos días en una suerte de certamen judeo cristiano con matices saduceos y pleno de fariseismo. Lo cual desdibuja por completo el tiempo cuaresmal. 

    Como nos ha dicho una querida catequista y gran hermana en la fe a todos esta mañana: Buen camino a todos hacia la Pascua. La cuaresma nos prepara para la fiesta, no lo olvides. 

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PURISIMA (HOMILIA EN EL PALMAR 8-12-2018)

 

    El Palmar no se entiende sin la Purísima. Este pueblo que fue una finca de un canónigo que legó su herencia a sus sobrinos, con las condiciones de salvaguardar las viviendas de sus aparceros y la de construirles una iglesia, fue una bandera discutida, que supuso un duro pleito de los Verástegui contra los Velez. Al final D.Juan de Verástegui se alzó con la propiedad y pudo salvaguardar los anhelos de su difunto tío Antonio presbítero canónigo de la Catedral. Gracias pues a D. Juan y a su primera esposa, El Palmar sigue estando donde está y sigue siendo como es. Sin ese matrimonio nuestro pueblo sería distinto y no tendría explicación, si es que no hubiese llegado a desaparecer presa de los intereses del Velez que quería apropiarse del lugar. De ahí, que El Palmar adquiriese el sobrenombre del “Lugar de D. Juan”. Y ello con toda la razón del mundo. Bien caro le costó a su linaje que durante dos generaciones fueron ninguneados por el poderoso Marqués de los Velez. 

    La vinculación de la familia Verástegui a los franciscanos les otorgó una enorme devoción por la advocación de la Purísima, que en aquellos años se encontraba en alza, como la labor diocesana, nacional e incluso ante la Santa Sede, de nuestro Obispo Trejo, puso de manifiesto. De ahí que por voluntad de D. Juan la Purísima ocupase el lugar que ocupa como Patrona de nuestro pueblo, y no solo como titular de esta parroquia. Su primera esposa Lucrecia, original de Montpellier, manifestó su deseo de que el copatrón fuese un paisano suyo: San Roque. Y bajo estas dos advocaciones devocionales de dicho matrimonio, quedó El Palmar amparado desde sus mismos inicios hasta hoy. 

    Es inexplicable que a día de hoy no exista en este lugar un monumento que conmemore a ese matrimonio sin el cual El Palmar no sería lo que es y como es. Ojalá y que alguna vez se subsane dicha deficiencia. 

    Con el tiempo aquella aldea singular por tener esta Iglesia aneja a la Catedral de Murcia desde 1615, se convirtió primero en Madre de todas las iglesias de alrededor: La Alberca, Santo Angel, Aljucer, Sangonera la Verde y la Seca, la voz Negra y San Ginés, que progresivamente se independizaron. Después se erigió en un centro industrial de primera magnitud y por tanto en un núcleo obrero muy importante anejo a Murcia. Por último pasados los años se ha transformado en sede de grandes instituciones sanitarias, múltiples servicios y en una ciudad dormitorio del cinturón metropolitano de Murcia.

    Si bien por este motivo hoy, esta población se ve expuesta a los problemas que una entidad urbana de estas características conlleva: masificación, despersonalización, desidia por lo propio porque solo la ciudad cuenta y mucho individualismo. Eso es mortal para El Palmar, porque con el tiempo corre el peligro de que solo le quede como propio el nombre. Pues sus costumbres, su carácter, sus tradiciones y hasta sus fiestas acabarán diluidas en un mar de anonimato donde solo nos preocupa salvaguardar nuestra intimidad, nuestra tranquilidad y poco más. Por ello no me cansaré de animar a los colectivos que trabajáis por impedir que esto ocurra. Pero os digo más: no caminéis por libre. Uniros todos por El Palmar. Pues como bien dijo una chica de entre vosotros: en la unión está la fuerza. 

    Además la ciudad dormitorio supone la mayoría de las veces la implantación del secularismo, debido al desarraigo de la población que la habita, procedente de otros lugares que nada tienen que ver con éste, y que vive fuera de aquí, la mayor parte de su tiempo profesional incluso de ocio y cultura. Si el mundo religioso ocupó un espacio en sus vidas, quedó atrás con la patria chica que abandonaron para venir a vivir aquí. Pues en la mayoría de los casos no es una experiencia religiosa profunda, la que ha caracterizado la vida de estos “nómadas” católicos por herencia cultural que no por convicción personal. Así que a todo lo que hemos apuntado anteriormente estas entidades urbanas aportan a las personas una desacralización de sus vidas. En estos entornos se existe, se trabaja para vivir y acaso para divertirse algo de cuando en cuando. Pensar resulta molesto. Porque nos cuestiona los motivos que tenemos para vivir. Por eso en estos entornos se suele optar por la frivolidad y la distracción pues así la ausencia de respuestas para las preguntas difíciles no duelen tanto. 

    Pero no por ello cesan las situaciones límite (los males físicos, personales, sociales, morales; los sufrimientos de toda especie y la muerte propia o de los seres amados), y estás siempre nos conducen a una encrucijada que Hegel definió de esta sencilla manera: “¿O Dios o la Nada?”. 

    Hoy que es la Purísima, celebramos a nuestra patrona que nos legó D. Juan de Verastegui allá por el siglo XVII. En esta fiesta ¿podemos encontrar una respuesta para esta pregunta difícil que el filósofo alemán nos dirige a los que habitamos esta ciudad dormitorio? La respuesta es afirmativa.

    María es la nueva Eva. Si Eva es madre de los hombres (Gen 3). María es madre de los hijos de Dios. Y su existencia proclama a gritos que el “Hecho humano y su universo acaban en Gloría”. Su Concepción Inmaculada es la puerta a su Asunción. La carta a los Efesios (1, 3-12) que hemos oído se cumple plenamente en ella. María está inserta en Dios y no en la nada. Totalmente inserta en el misterio de Dios. Nunca estaré de acuerdo con los que se empeñan en oponer a la Nazarena sencilla con la Theotokos. Porque una y otra son la misma. Pues la segunda incluye a la primera en el misterio de Dios y así nos incluye en él a todos. Este proceso de “divinización” de la Nazarena se produjo a lo largo de toda su vida humilde pero no por ello irrelevante.

    María cuando acepta ser nuestra madre porque su Hijo se lo pide al píe de la cruz se convierte en un Reflejo de Dios Padre. Porque está dispuesta como Él a perdonar a aquellos que matan a su Hijo porque no saben lo que hacen. Con este amor propio de Dios es con el que ella pisa la cabeza de la serpiente como en el Génesis se ha profetizado. Al mundo hay que salvarlo porque si vivimos como ovejas sin pastor solo encontraremos frustración, y no es ese el destino que el Dios que nos ama hasta el extremo quiere entregarnos si decidimos desposarnos con Él. María en nuestro nombre ha dicho “Hágase como dices” en el Evangelio de Lucas (1), lo acabamos de escuchar.

    María por estar llena de la Gracia de Dios y por aceptar convertirse en una Fuente Santa de Gracia para todos es Reflejo de Dios Hijo. Pues en su sí no ha quedado excluido nadie. “Todas las generaciones sin fin” cantarán sus maravillas si quieren. El canto del Magnificat proclama a las claras que María no excluya a nadie de la Gracia de Dios y de nuevo la Carta a los Efesios vuelve a cumplirse por ello en su persona. María no escatima de manera miserable al derramar su gracia, la derrocha. Pues los que la invocan no se tienen por perfectos. Basta rezar un Ave María para darse cuenta. Somos los pecadores los que necesitamos su auxilio, pues son los enfermos los que necesitan médico, no los sanos. 

    María cuando nos gesta en la Iglesia con su intercesión para hacer de nosotros “otros Cristos” llenos de Fe, Esperanza y Caridad es reflejo de Dios Espíritu Santo. Porque el Espíritu Santo (la Ruaj) es la alfarera que nos gesta en esta alfarería que es la Iglesia para nacer a la Vida Eterna aprendiendo antes a Vivir en Plenitud. Porque para vivir la Vida Eterna no valen los que desconocen las verdaderas fuentes del Vitalismo. No os remováis en vuestros asientos porque he llamado alfarera al Espíritu Santo. En hebreo su nombre es femenino: La Ruáj. El lado femenino de Dios que obra maravillas sin concurso de varón se percibe en la acción de la “Ruáj” en María y en la Iglesia. Aunque para algunos machistas la mujer sea un ser inferior, para Dios es uno más de los divinos perfiles de su sagrado rostro. Si bien si alguno quiere encontrar en esto un fundamento para crear con los sexos una supuesta lucha de clases anda muy errado. Porque en Dios lo masculino y lo femenino no son contrarios sino complementarios. De hecho en el mito del Génesis la ruptura de esta complementariedad es la causa de que el paraíso deje de serlo para pasar a ser mundo camino del infierno. Así que igual que María veló por los novios de Caná, hoy vela por nosotros, para que nunca se nos agüe o se nos agrie el vino de la ilusión por vivir. Y para que no vivimos desalentados pensando y sintiendo que “Todo es para nada”. Pues “Todo es para la gloria y la nada es pura apariencia”. 

    Si os dais cuenta María se convierte en un reto hoy para nuestra Parroquia que la tiene por Patrona. Porque si la llamamos nuestra Patrona es para que seamos cortados de acuerdo con su patrón. Pues eso es lo que han hecho desde siempre las costureras para realizar hermosos vestidos: ajustarse a patrones exactos. Así nos lo hizo ver un sacerdote hijo de este pueblo a muchos, tal día como éste, en la misa de la mañana y desde entonces no lo he olvidado. 

    Así que tenerla por Patrona significa que nuestra Parroquia debe estar inserta en Dios hoy, en medio de nuestro pueblo que  si ayer fue otras cosas, hoy es una ciudad dormitorio. En El Palmar actual nuestra Parroquia debe mirar a su pueblo con entrañas compasivas porque está integrado por ovejas sin pastor, y a este mundo hay que salvarlo porque hay que amarlo. Sin amarlo no se le puede salvar. En el Palmar del Siglo XXI nuestra Parroquia no debe excluir a nadie del encuentro con la Gracia de Dios, pues no es la Santidad la causa del acceso a la Gracia, sino el acceso a la Gracia lo que produce la Santidad. Sea pues nuestra Parroquia  para esta ciudad dormitorio, una Fuente Santa de Gracia para quien demande beber de las aguas vivas que de ella brotan. En éste nuestro Palmar de hoy, sea nuestra Parroquia un colectivo despierto al inmenso papel que la mujer desempaña sin el cual nada en ella funcionaría. Nuestra Iglesia mirando hoy a María Purísima, debe despertar en medio de esta ciudad dormitorio para invitar a todos a salir de su vida a medio gas. Esto supone hoy celebrar a nuestra Patrona.

    Así que tú Palmareño de hoy ¿Qué quieres ser? ¿Quieres ser nada? ¿O quieres ser hijo de María Purísima como Jesús el Cristo? ¿Dios o la Nada? ¿Qué quieres?. Roque lo tuvo claro. Fortunato también, y con ellos, muchos más. Quisieron ser hijos de María como Jesús. ¿Y tú qué quieres ser? ¿Quieres dormir o despertar?. Si miras esos ojos y te dejas traspasar por ellos te encenderás de Fe, Esperanza y Caridad, y serás divinizado, y la nada no podrá alcanzarte para siempre. 

    Para terminar ya solo me queda pediros a todos cuantos estáis aquí que os pongáis en pie para orar, vueltos a la imagen hermosa y antigua de nuestra patrona, ésta plasmación perfecta de la visión de la mujer vestida de sol que Juan el apóstol describe en su libro del Apocalipsis (12, 1-17). Uníos con el corazón a mi plegaría humilde:

“María, Purísima Concepción. 

Tú que engendraste y pudiste engendrar,

al mismo que te engendró:

¡No te olvides de El Palmar!

¡Pues desde 1615 te tiene por Patrona!

¡Te pido por ellos Señora!

¡Guárdalos en tu amor!

No dejes nunca que este pueblo tuyo

se transforme de ciudad dormitorio 

en cementerio, donde tus hijos caminen

perdidos como muertos en vida. 

Un día este lugar fue rico 

en olivares y en Palmerales.

Pues que todos sus hijos de aquí

puedan salir ese Domingo de Ramos sin ocaso,

que será la Jerusalén del Cielo,

con ramos y palmas en sus manos.

Para cantar todos juntos como una sola familia

las alegrías del Reino de Dios.

Que no falte ninguno Madre.

Ni siquiera el alejado, el agnóstico o el ateo.

Que todos puedan compartir tu gozo. 

¡Sálvanos María con tu intercesión misericordiosa!

¡Haznos eternos a todos en Dios, María!

¡Y que tu pie aplaste la cabeza de la nada 

Para que nunca pueda adueñarse de ninguno de nosotros!

AMÉN

 

¡VIVA LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN!

¡VIVA LA MADRE DE EL PALMAR!

¡VIVA NUESTRA PATRONA!

 

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HOMILIA 2º ADVIENTO (400 ANIVERSARIO) AÑO 2015 CICLO C

    La Palabra de Dios nos descubre quienes somos 400 años después de existir como una comunidad cristiana.

    1º. Nuestra comunidad es una fiesta pues nuestra meta es la gloria. Y nuestro futuro el mismo que el de nuestra patrona querida. Del mismo modo que su ser se ha revestido de la gloria de Dios, nosotros estamos destinados a alcanzar dicha plenitud. Todos los hijos de esta comunidad de ayer, de hoy y de mañana están convocados a ese hermoso destino. Nuestra comunidad es la reunión de todos ellos para alcanzar ese nuevo ser maravilloso, que nos lleve a participar de la vida divina, cuando Dios lo sea todo en todos. Por eso hacemos bien en hacer fiesta en este “cuatroccento” de nuestra comunidad parroquial. 

    2º. Nuestra comunidad parroquial es un trabajo constante que consigue hermosos frutos, aunque eso nos suponga sacrificios enormes. Cuatro mártires nos acompañan en nuestro caminar y nos muestran que el sacrificio da fruto. También lo muestra la vida de San Roque nuestro copatrono. Y la Vida de María Purísima también lo muestra. Sus siete dolores muestran a toda la Iglesia, que tanto amor termina en Gloria. Pues la Purísima es asunta a los cielos, y ella, como nueva Eva del género humano, alcanza lo que estamos llamados a disfrutar todos aquellos que aceptándola como Madre, nos abrimos al futuro de gloria que ella ya disfruta. Trabajar la fe, la esperanza y el amor, con esfuerzo y sacrificio produce en nosotros la hermosa cosecha de la Vida en Plenitud. 

    3º. Nuestra comunidad es la oración que no cesa y el amor que sigue creciendo sin cesar. Oramos y amamos ayer. Oramos y amamos hoy. Y es importante que oremos y amemos mañana. Este hermoso aniversario debe incentivar en nosotros el espíritu de oración y el amor fraterno. Para que las generaciones futuras puedan recibir la misma hermosa herencia que nosotros hemos recibido. María Purísima ha congregado a innumerables personas a su alrededor convocándolos a la oración y al amor verdadero. Y hoy lo sigue haciendo y lo seguirá haciendo mañana. Formamos parte de los que llegan a quererse muchísimo en Cristo Jesús. Por ello este aniversario debe despertarnos a todos para que nunca cesemos en permitir a Dios que siga con nosotros esta buena obra que El quiso iniciar con nosotros en Cristo. 

    4º. Nuestra comunidad que comienza su andadura en este lugar sagrado en 1615, como otros la comenzaron en otros tiempos, está llamada a ser una comunidad bautismal abierta a todos. Preparando caminos para que todos puedan conocer y gozar la salvación de Dios. Es una comunidad que debe enderezar sendas, rellenar barrancos, rebajar montañas, enderezar lo tortuoso, y allanar las asperezas para que todos puedan ver la salvación de Dios. Francisco nuestro Papa actual así lo enseña. Y este es el signo de los tiempos. El kairos que nos convoca en nuestro aniversario. María se ha empeñado en hacerlo, cambiando hasta la hora de su Hijo con tal de que unos novios en Caná puedan experimentar el sabor del buen vino de la Nueva Alianza. No podemos cerrar las puertas de la salvación a los demás convirtiendo nuestra comunidad en el reducto exclusivo de unos pocos, como si se tratara de un club clasista de unos pocos selectos. Eso no ha sido nuestra comunidad y tampoco debe serlo ahora. Los libros bautismales lo prueban. 

    Así que feliz aniversario hermanos. Y que tras estos cuatrocientos años Dios nos permita seguir siendo la fiesta que somos, nos permita seguir trabajando para alcanzar la mejor de las cosechas. Que Dios nos permita seguir orando y amando más y más. Seguir abriendo puertas para que todos los que hoy viven y los que vendrán mañana puedan disfrutar la Salvación que Cristo nos regala. Si es así la celebración de este hermoso aniversario habrá merecido la pena. Y ahora marchemos hacia nuestra Iglesia madre, Santa María, la Catedral, acompañando a la Purísima, a San Roque y al Beato Fortunato y sus compañeros mártires, y que Dios nos permita seguir hoy y mañana dando gracias como María por Dios nos llena de Gracia y del mismo modo nos conceda poder hacer lo que Cristo nos enseña, diciendo con María: Hágase en mí según tu Palabra. 

    

 

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