PARROQUIA PURISIMA CONCEPCION
PARROQUIA PURISIMA CONCEPCION

Contacto

PARROQUIA LA PURISIMA
PLAZA DE LA IGLESIA 1
30120 EL PALMAR
MURCIA


Teléfono: 968889858 968889858

 EMAIL:

lapurisima@icloud.com

 

También puede ponerse en contacto con nosotros utilizando nuestro formulario de contacto.

Construida en 1615. Con archivo desde 1667. Y en 1795 es parroquia, dejando de ser adjunta de la Catedral.

DIALOGO CON LA PALABRA CICLO A

Una homilia debe ser un diálogo con la Palabra. Dios con su Palabra dialoga con nosotros. Los signos de los tiempos hacen que la Palabra resplandezca ante nuestros ojos y nuestros oidos. El Espíritu de Dios lo hace. No escuchar esta Palabra es privarse de un enorme caudal de Sabiduría y Gracia. 

  A parte de la homilia, los jueves por la noche a las 21horas, se va leyendo de manera explicativa la Biblia de manera progresiva desde hace año y medio.

IV CUARESMA LETARE

    No hace falta repetir que estamos inmersos en la oscuridad. Basta poner las noticias un rato o leer algún periódico o tabloide, y se hiela el alma. La pandemia crece y las cifras de víctimas mortales también, y eso parece que no nos deja percatarnos de que también se producen altas hospitalarias. El dolor eclipsa la luz. Por eso contemplar hoy las escrituras es importante. Para comprender lo que nos pasa y no asustarnos de nosotros mismos.

    Samuel no ve quien es el elegido de Dios para ocupar el puesto de rey de su pueblo. Sus ojos no son capaces de ir más allá de lo que tiene delante en este instante. Sin embargo en la voz del Señor encuentra luz para acertar en el momento oportuno. La voz del Señor lo guía en medio de la oscuridad a la iluminación.

    Pablo nos invita a no ser tinieblas en estos momentos oscuros, sino a ser luz. Buscando lo bueno, lo justo y lo verdadero. Porque algunos da vergüenza ver lo que hacen lanzando noticias falsas, adoptando actitudes irresponsables con ellos y los demás, buscando el mayor rédito para su propio grupito o partido sin preocuparles en absoluto el bien común de todos que ahora es lo único importante, o  intentando estafar a la gente en medio de una pandemia como ésta.  Y que merecen ser denunciados por su inhumanidad. Merecen ser puestos ante la luz para que sus patrañas, su inconsciencia, su necio partidismo y su mala fe queden en evidencia. 

    También Pablo nos insta a levantar nuestra atención de la muerte que la pandemia genera en nuestro entorno. Estar mirando a la muerte constantemente es como mirar al sol sin cesar y sin protección alguna. La muerte con su espesura sensorial quema los ojos del alma. Mirad a Cristo y no a la muerte. Y en medio de tanta oscuridad encontraréis la luz que no hallaréis en otros lugares. Cristo es sinónimo inmediato de que la muerte no tiene la última palabra en su vida. 

    El Evangelio nos hace comprender que somos ese ciego. Todos somos ese ciego en estos momentos. Incluso no faltan puritanos moralistas que dicen que nos merecemos lo que nos pasa por ser pecadores. Despreciables fariseos nunca faltarán según parece. Incluso abra quien cuestione la luz que Jesús haga resplandecer en nuestros corazones con el poder de su palabra. Y nos acusará de mil cosas distintas. Los expertos de la duda que nunca cesan y que vienen a intentar privarnos de las fuentes de nuestra esperanza para dejarnos inmersos en el oscuro abismo del sinsentido. Y en ese grupo hasta nuestra familia puede estar incluida. Los miedos nos lleva a todos a decir muchos disparates y tonterías.

    No desoigamos el Evangelio que en este sentido es enormemente claro. Incluso nosotros como el ciego no entenderemos todo el tiempo quien es Jesús, donde está o que quiere de nosotros, sólo sabremos que su presencia en nuestra alma, cambia las cosas. Y hace que nuestra oscuridad tenebrosa, levante. La niebla interior se desvanece cuando Él está presente en nuestra mente. Y esto no sabremos explicarlo del todo a los que nos discutan, pero esta verdad interior nos resultará incuestionable, aunque ello nos condene a la incomprensión y la soledad en medio de los demás. Tendremos miedos, nos sentiremos como expulsados del grupo de los sensatos. Pero Él nos volverá a salir al paso, nos solicitará la fe, sólo veremos ante nosotros al hijo de un hombre, pero que no es un testigo de la luz más, sino que Él es la LUZ. 

    Cuanto necesitamos en estos momentos oscuros decir con toda el alma: Creo, Señor. Para que como ciegos podamos ver con la luz de sus ojos. 

    Envía tu Espíritu sobre nosotros Jesús, como fue derramado sobre David. Tu Espíritu hoy es el viento que mueve nuestra mente que es la veleta. Lo necesitamos más que nunca, para que en medio de este valle tenebroso, sintamos a nuestro lado tu paso firme de buen pastor que con tu bondad y tu misericordia nos acompañan todos los días de nuestras vidas y que siempre nos guía por el camino justo. 

    Señor Jesús no nos dejes ahora defiéndenos de nuestros enemigos. Mantente a nuestro lado porque él enemigo nos cerca. Guarda Buen Pastor a tus ovejas perdidas en medio de estas cañadas oscuras. Llegada la hora, recuéstanos a todos en verdes praderas y condúcenos hacia fuentes tranquilas. Y mientras tanto Señor, repara constantemente nuestras fuerzas.

 

SAN JOSÉ

    Envueltos en la oscuridad así nos encontramos. Horas como ésta que estamos viviendo nos lo hacen comprender. Una hora tenebrosa, sin duda alguna. Por eso las lecturas hoy vienen en nuestro socorro.

    David en la primera lectura recibe una promesa de bendición para su progenie. Una bendición que no vera. Y solo puede creerla. Mantener la fe en medio de la oscuridad incierta del futuro, es caminar en parte, a tientas. Y la firmeza, en esa situación es muy prudente, porque no sabes bien donde pisas y tienes que ir con muchísimo cuidado. Pero una cosa es cierta, sin fe, no sales de la caverna. Lo sé porque durante un tiempo en mi juventud me encantó la espeleología, y por tanto, meterme en todas las cuevas habidas y por haber. La vida es muchas veces como caminar por una caverna. Y se necesita mucha fe, para recorrerla. Y decir fe, significa, decir no verlo todo claro. En una noche oscura, se camina con esta fe. Juan de la Cruz y Teresita de Lisieux, lo experimentaron muy bien. Y lo pusieron por escrito en varias ocasiones.

    Abraham da un paso más en la epístola. Él cree en que Dios lo ama, y ello le lleva a mantener viva la esperanza contra toda esperanza. Cuantos ratos tendremos de perder la esperanza, sobre todo cuando vemos las noticias, que no cesan de helarnos el alma. Creer contra toda esperanza. Es la clave. Mantener viva la esperanza a toda costa. Y cuando el mundo y sus circunstancias fallan, sólo Dios queda. Y eso es lo que descubrió Abraham a confiar en Dios, aunque todo a su alrededor no le resultaba agradable. Y así es como pasado un tiempo largo pudo encontrar su lugar, desarrollar su misión y ser el padre de pueblos. La fe, lo llenó de esperanza, y la esperanza lo hizo fuerte y paciente. Eso necesitamos: el corazón de Abraham.

    El Evangelio nos pone ante una hora nueva. La hora de los que no dejan de soñar en medio de situaciones contradictorias y difíciles. José es ese hombre. El sueño le lleva a moverse. Y en sus sueños encuentra la voz de Dios que le abre senderos insospechados por él, e infinitos. Soñar en medio de esta reclusión es lo que no podemos dejar de hacer. Acordaros de aquella gran película: cadena perpetua, que no se mueran ahora vuestros sueños. Y no os olvidéis de que todos estuvimos en el vientre materno nueve meses o un poco menos. Y estábamos encerrados y solos. Y todo terminó bien. Tras esta gestación nos aguardará un futuro nuevo.

    No dejéis de leer los textos bíblicos del día porque vienen llenos de guiños que fortalecen nuestra fe. Así que ánimo pues. Esta expresión tan mía, es el nombre de un canto de la fiestas de San Fermín. Y se toca el primer día para tomar conciencia de que se harán largas las fiestas y necesitaremos aguante. Que la Biblia sea ahora vuestra música.

    Y si es que tu fe se quiebra, agárrate de mi mano amiga, y dile al Señor, conmigo: Jesús en medio esta oscuridad, te digo que tengo fe, pero aumenta mi fe. Y recordad, lo importante, no es salir pronto hermanos, es salir bien. Ánimo.

 

III CUARESMA

    Hermanos podría comentaros hoy lo hermoso que es el carácter bautismal de estos densos y bellos textos. Sin embargo dada la especial situación que todos estamos pasando, pues nos ha tocado vivir una cuaresma como al Señor en Getsemaní: aislados, encerrados en casa, solos de nuestro entorno natural, ansiosos y angustiados por una amenaza real que no vemos, y que puede resultar letal para gente a la que queremos con toda el alma, sudando casi sangre, con las ansiedades a tope, y los ansiolíticos junto a la cabecera, en una espera tensa, con datos que no paran de crecer acerca de nuevos contagios, teniendo que luchar a veces con personas de nuestro entorno que no se percatan de lo peligroso del momento, porque un estado de alarma prácticamente internacional no se declara porque sí, (algunos parecen dormidos a nuestro lado poniendo en riesgo a muchos y a ellos mismos). En fin, caminamos hacia el calvario, cogidos de la mano de Jesús, y estas horas se harán largas, pesadas, y enervantes. Y aguardamos con impaciencia la salida de este oscuro sepulcro, pero eso aún tardará. Anhelamos una resurrección que todavía no despuntará. Tardará pero vendrá. Aún así, mientras, podemos sufrir momentos de enorme desaliento y oscuridad. Y ver como nuestros planes sujetos al impacto del caos se vienen abajo por completo.

    Por eso ante este panorama, en la Iglesia parroquial, solo, celebrando la Eucaristía, acompañado de los hijos de Dios que están revestidos de luz en la casa del Padre y que por medio de la comunión de los santos me han sugerido su presencia, en esta hora de las tinieblas para nosotros y de la luz para ellos, las lecturas han resonado con voz propia.

    Números me ha hecho descubrir que en medio de la ansiedad y el desaliento nunca debemos dudar de que el Señor está en medio de nosotros. El salmo nos ha advertido que no endurezcamos el corazón. Porque en la dificultad es muy fácil salir corriendo, dudar de Dios, eso hizo el pueblo de Israel. No sigamos nosotros su ejemplo, el Señor hoy lo deja claro, está y estará entre nosotros, tanto en la vida como en la muerte, en la alegría como en el sufrimiento.

    Y el motivo de su actitud, nos lo demuestra Pablo: nos ama. Dios nos ama hasta el extremo. Dios nos ama por encima de todas las cosas. Y ahí radica una esperanza que va más allá de todo, incluso de la misma muerte. Somos hijos de Dios Padre, y aunque suframos o muramos como Jesús, nunca nos olvidará. La humanidad que sufre pandemia hoy, es Cristo crucificado, y por eso, está misma humanidad puede esperar ser Cristo resucitado. Con esta fe no perderemos la esperanza en medio del sufrimiento. El miedo, la ansiedad, la angustia, son nuestros peores enemigos. Ellos y sus ruidos. No desalentemos la esperanza con los reveses del mal. Alentemos al que cae. Aunque también a nosotros nos tiemble el corazón por dentro.

    Por último el largo Evangelio de Juan nos da la clave: lo importante no es el monte donde demos culto a Dios, lo importante es dar culto al Padre en Espíritu y en Verdad. Y eso aislados, recluidos, sin poder celebrar la Eucaristía en la comunidad tiene un enorme valor. Tiene un infinito mensaje para todos. El Padre está con todos aunque cada uno estemos en casa. Y en él todos estamos unidos. Recordad el refrán español: cada uno en su casa y Dios en la de todos. Y añade tú:  el Dios que está con todos, hace que todos estemos unidos en él. El Espíritu nos une de verdad, aunque estemos recluidos en pequeños conventículos cada uno en su hogar. Hemos vuelto a las catacumbas, pero ellas nos hacen auténticos, aunque en esas lúgubres estancias se está de todo menos feliz, tranquilo y a gusto. 

    Cuarenta años, tardaron los israelitas en cruzar el desierto, esperemos no tardar tanto nosotros en salir de ésta. Así que ánimo hermanos y escuchada esta palabra recordemos las palabras de una querida santa hispana bajo cuya intercesión os pongo a todos, la gran Teresa: “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa,….” Lo que falta añádelo tú con tu corazón.

 

II CUARESMA

    Dios siempre lleva la iniciativa. Dios es creador. De la nada hace brotar mundos y universos. Y eso hoy queda puesto de relieve en la Palabra que hemos escuchado. 

    Abraham no hubiera podido salir de su tierra y cumplir con su misión si la bendición de Dios no hubiera estado de su parte. Dios lleva la iniciativa y el ser humano responde.

    El orante del Salmo no podría superar el efecto destructivo de su propio pecado si la misericordia de Dios no lo amparase. Dios lleva la iniciativa y la persona humana responde.

    Timoteo no podría cumplir con su misión apostólica si el Espíritu de Dios no lo hubiera llenado de Gracia. Sólo así puede ser para los demás un testigo de Jesucristo resucitado y vivo. 

    Santiago, Juan y Pedro son capaces de escuchar la Palabra de Jesús, reconociendo en Él al Hijo de Dios, gracias a la visión del Tabor, que no terminan de entender, y cuyo sentido, sólo descubren plenamente, tras la resurrección. Es Dios quien les hace ver lo que ellos no son capaces de entender, es Dios quien les anticipa el momento en que comprenderán, es Dios en Cristo quien lleva la iniciativa. Y además es Dios en Cristo quien los hace levantarse y liberarse de los miedos que los atenazan.

    Esto es la espiritualidad verdadera. Dejar que Dios sea Dios, y responder a la acción de su gracia que no es otra cosa que la sombra benefactora del Espíritu Santo que se posa sobre cada uno de nosotros. Pero no lo olvides: hay que aceptar esa gracia y dejarse transformar. No es tiempo para renuncias pietistas hijas de devocionalismos trasnochados. Es tiempo para dejarse transfigurar por el Dios creador que hace nuevas todas la cosas. No se trata de mortificaciones sino de aprender a vivir en plenitud, dejando de lado todo aquello que nos envenena. Ponte a la escucha y deja al Espíritu de Dios que por medio de su sagrada voz ilumine tu conciencia y guíe tu vida. Y también te revestirás de luz porque serás transfigurado. 

 

I CUARESMA

    La centralidad del Espíritu de Dios define por completo el alma de estos días. El Evangelio lo afirma desde el principio. Es el Espíritu Santo el que desencadena el proceso de conversión. Es quien lo tutela y lo dirige. Si no comprendemos esto no entendemos lo que es la conversión.

    El Espíritu es como el aire. Gracias a Él, todos podemos vernos afectados por la Salvación que Jesús nos ha regalado. Sin el Espíritu su obra sólo le hubiese afectado a Él. Pero nosotros no nos podríamos contagiar de ella y sus efectos regeneradores. Pero el Espíritu aunque nos envuelve sólo lo podemos recibir si decidimos abrirle la puerta de nuestra mente, de nuestro corazón y por ende, de nuestra conducta. Aunque vivimos envueltos en aire, si nos negamos a respirar podemos asfixiarnos. 

    El Espíritu es quien nos invita hoy a superar tres grandes errores en nuestra vida, en los que ya fracasaron los hebreos caminando por el desierto. 

     El materialismo que afirma que el ser humano para ser feliz sólo necesita de cosas materiales. Este error es muy propio de nuestra cultura consumista. La manipulación de Dios y de los demás para conseguir nuestros objetivos, sin importarnos para nada ni Dios ni lo demás. Convertir a Dios y a los demás en objetos, en medios para lograr nuestros fines, también es un vicio que nos acompaña desde siempre. Y por último la idolatría de la avaricia que sólo rinde culto a la riqueza y al poder como único logro importante en la vida. Estos tres errores nos visitan como voces mentales, y no como seres de rabo, cuernos y piel carmesí. 

    Tenemos al demonio metido en nuestro mundo interior. Y eso no debe darnos miedo. Así podemos imitar a Jesús, que es fiel hijo de su madre, y por eso, usa su cercanía para pisarle la cabeza, a cada paso. El Espíritu vivo de Jesús es el que nos da fuerzas para hacer eso posible. No estamos solos. El Espíritu y sus ángeles nos acompañan en el combate. 

    Por eso no desperdiciemos el Espíritu que se ha derramado por el mundo para llenarlo de vida. Sin el Espíritu de Dios sólo seríamos polvo de estrellas, pero sin estructura personal. Es una pena que llevados por el texto del mito creacional yavhista y de una superficialidad literalista, nos perdamos el mensaje que encierra: cuando no escuchamos ni recibimos al Espíritu de Dios perdemos la senda del paraíso y emprendemos el camino al infierno al construir un mundo materialista, que manipula personas sin cuento y que sacrifica a millones en el altar idolátrico de la avaricia del poder y las riquezas. La espiritualidad, la vida con el Espíritu de Jesús es el camino firme hacia el paraíso donde la persona es lo primero y el bien común su medio ambiente habitual, y Dios, el que nos ama  hasta el extremo, y no la maquina tragaperras que nos da premios en ocasiones, y nos decepciona la mayoría de las veces. 

    Hoy es tiempo de gracia, por ello, imploremos con fuerza a Dios unidos al salmo, para que no nos quite su santo Espíritu porque sin el Espíritu de Dios no hay vida en plenitud. No lo olvides. 

 

CENIZA

    La llamada a la conversión siempre es global. Porque el mundo necesita respuestas globales. Joel es claro. Los problemas de hoy son hijos de la globalización: calentamiento del planeta, el terrorismo internacional, la pobreza endémica que provoca los flujos migratorios constantes en manos de mafias, con sus peligros anejos para todas las personas inocentes que tratan de encontrar un futuro mejor, las epidemias que nada saben de fronteras superadas, la economía de todos sujeta a los bandazos de un mercado imposible de controlar con estados nación totalmente obsoletos. Son graves los problemas que nos afligen, con estructuras de pecado tan asentadas, que un sólo ser humano no podrá contra ellas. Por eso la convocatoria es para todos. El Evangelio no va de salvación de almas sino de salvación de mundos, de crear universos nuevos. 

    Reconciliarnos con el Padre es una invitación para todos porque el mundo necesita más que nunca reencontrar la senda de la fraternidad. Pablo lo tiene muy claro.

    Por eso el Evangelio es tan claro: La limosna es la invitación a la solidaridad y a la construcción del bien común. El Padre nos lo pide y la limosna pomposa que nutre el propio ego no es lo que nos solicita. 

    La oración es el camino para descubrir que somos Hijos de Dios y por tanto: hermanos los unos de los otros. El Padre nos alienta y nos ayuda a construir la fraternidad si se lo pedimos de corazón y no por simulación en busca de otras cosas.

    El ayuno es la auto privación. No es una mortificación. Es la elección del amor frente al desamor. Así de simple. Sin esta opción definitiva es imposible construir la civilización del amor que nuestro mundo necesita. Y para eso hay que renunciar a muchos egocentrismos hechos política, sociedad, cultura, y economía, incluso religión, filosofía, ciencia, tecnología o ideología. Sin un ayuno global de desamor la sociedad del bien común siempre será un imposible.

    La cuaresma como una reedición de un periodo de mortificación individual para cultivar un pietismo narcisista y devocionalista es pura basura. Reducir a eso, la enseñanza de Cristo es una blasfemia. Así que hagamos de esta invitación algo serio: pidamos un Espíritu nuevo que nos dé un corazón nuevo. Y dejemos de lado las patrañas caducas que tanto daño han hecho a nuestra fe, y tantos enemigos del cristianismo han generado. Ya nos lo advirtió el concilio hace muchos años, no echemos en saco roto su enseñanza, construyendo teísmos que nada tienen que ver con Cristo, para eso, hermanos no murió el Señor en una cruz. Si no reinventamos este tiempo litúrgico desde claves verdaderamente bautismales dudo que realmente estos cuarenta días sirvan para algo que sea fiel al Espíritu de Cristo.

 

............................................................................................................................................................................................................................................................................................................

 

PURISIMA (HOMILIA EN EL PALMAR 8-12-2018)

 

    El Palmar no se entiende sin la Purísima. Este pueblo que fue una finca de un canónigo que legó su herencia a sus sobrinos, con las condiciones de salvaguardar las viviendas de sus aparceros y la de construirles una iglesia, fue una bandera discutida, que supuso un duro pleito de los Verástegui contra los Velez. Al final D.Juan de Verástegui se alzó con la propiedad y pudo salvaguardar los anhelos de su difunto tío Antonio presbítero canónigo de la Catedral. Gracias pues a D. Juan y a su primera esposa, El Palmar sigue estando donde está y sigue siendo como es. Sin ese matrimonio nuestro pueblo sería distinto y no tendría explicación, si es que no hubiese llegado a desaparecer presa de los intereses del Velez que quería apropiarse del lugar. De ahí, que El Palmar adquiriese el sobrenombre del “Lugar de D. Juan”. Y ello con toda la razón del mundo. Bien caro le costó a su linaje que durante dos generaciones fueron ninguneados por el poderoso Marqués de los Velez. 

    La vinculación de la familia Verástegui a los franciscanos les otorgó una enorme devoción por la advocación de la Purísima, que en aquellos años se encontraba en alza, como la labor diocesana, nacional e incluso ante la Santa Sede, de nuestro Obispo Trejo, puso de manifiesto. De ahí que por voluntad de D. Juan la Purísima ocupase el lugar que ocupa como Patrona de nuestro pueblo, y no solo como titular de esta parroquia. Su primera esposa Lucrecia, original de Montpellier, manifestó su deseo de que el copatrón fuese un paisano suyo: San Roque. Y bajo estas dos advocaciones devocionales de dicho matrimonio, quedó El Palmar amparado desde sus mismos inicios hasta hoy. 

    Es inexplicable que a día de hoy no exista en este lugar un monumento que conmemore a ese matrimonio sin el cual El Palmar no sería lo que es y como es. Ojalá y que alguna vez se subsane dicha deficiencia. 

    Con el tiempo aquella aldea singular por tener esta Iglesia aneja a la Catedral de Murcia desde 1615, se convirtió primero en Madre de todas las iglesias de alrededor: La Alberca, Santo Angel, Aljucer, Sangonera la Verde y la Seca, la voz Negra y San Ginés, que progresivamente se independizaron. Después se erigió en un centro industrial de primera magnitud y por tanto en un núcleo obrero muy importante anejo a Murcia. Por último pasados los años se ha transformado en sede de grandes instituciones sanitarias, múltiples servicios y en una ciudad dormitorio del cinturón metropolitano de Murcia.

    Si bien por este motivo hoy, esta población se ve expuesta a los problemas que una entidad urbana de estas características conlleva: masificación, despersonalización, desidia por lo propio porque solo la ciudad cuenta y mucho individualismo. Eso es mortal para El Palmar, porque con el tiempo corre el peligro de que solo le quede como propio el nombre. Pues sus costumbres, su carácter, sus tradiciones y hasta sus fiestas acabarán diluidas en un mar de anonimato donde solo nos preocupa salvaguardar nuestra intimidad, nuestra tranquilidad y poco más. Por ello no me cansaré de animar a los colectivos que trabajáis por impedir que esto ocurra. Pero os digo más: no caminéis por libre. Uniros todos por El Palmar. Pues como bien dijo una chica de entre vosotros: en la unión está la fuerza. 

    Además la ciudad dormitorio supone la mayoría de las veces la implantación del secularismo, debido al desarraigo de la población que la habita, procedente de otros lugares que nada tienen que ver con éste, y que vive fuera de aquí, la mayor parte de su tiempo profesional incluso de ocio y cultura. Si el mundo religioso ocupó un espacio en sus vidas, quedó atrás con la patria chica que abandonaron para venir a vivir aquí. Pues en la mayoría de los casos no es una experiencia religiosa profunda, la que ha caracterizado la vida de estos “nómadas” católicos por herencia cultural que no por convicción personal. Así que a todo lo que hemos apuntado anteriormente estas entidades urbanas aportan a las personas una desacralización de sus vidas. En estos entornos se existe, se trabaja para vivir y acaso para divertirse algo de cuando en cuando. Pensar resulta molesto. Porque nos cuestiona los motivos que tenemos para vivir. Por eso en estos entornos se suele optar por la frivolidad y la distracción pues así la ausencia de respuestas para las preguntas difíciles no duelen tanto. 

    Pero no por ello cesan las situaciones límite (los males físicos, personales, sociales, morales; los sufrimientos de toda especie y la muerte propia o de los seres amados), y estás siempre nos conducen a una encrucijada que Hegel definió de esta sencilla manera: “¿O Dios o la Nada?”. 

    Hoy que es la Purísima, celebramos a nuestra patrona que nos legó D. Juan de Verastegui allá por el siglo XVII. En esta fiesta ¿podemos encontrar una respuesta para esta pregunta difícil que el filósofo alemán nos dirige a los que habitamos esta ciudad dormitorio? La respuesta es afirmativa.

    María es la nueva Eva. Si Eva es madre de los hombres (Gen 3). María es madre de los hijos de Dios. Y su existencia proclama a gritos que el “Hecho humano y su universo acaban en Gloría”. Su Concepción Inmaculada es la puerta a su Asunción. La carta a los Efesios (1, 3-12) que hemos oído se cumple plenamente en ella. María está inserta en Dios y no en la nada. Totalmente inserta en el misterio de Dios. Nunca estaré de acuerdo con los que se empeñan en oponer a la Nazarena sencilla con la Theotokos. Porque una y otra son la misma. Pues la segunda incluye a la primera en el misterio de Dios y así nos incluye en él a todos. Este proceso de “divinización” de la Nazarena se produjo a lo largo de toda su vida humilde pero no por ello irrelevante.

    María cuando acepta ser nuestra madre porque su Hijo se lo pide al píe de la cruz se convierte en un Reflejo de Dios Padre. Porque está dispuesta como Él a perdonar a aquellos que matan a su Hijo porque no saben lo que hacen. Con este amor propio de Dios es con el que ella pisa la cabeza de la serpiente como en el Génesis se ha profetizado. Al mundo hay que salvarlo porque si vivimos como ovejas sin pastor solo encontraremos frustración, y no es ese el destino que el Dios que nos ama hasta el extremo quiere entregarnos si decidimos desposarnos con Él. María en nuestro nombre ha dicho “Hágase como dices” en el Evangelio de Lucas (1), lo acabamos de escuchar.

    María por estar llena de la Gracia de Dios y por aceptar convertirse en una Fuente Santa de Gracia para todos es Reflejo de Dios Hijo. Pues en su sí no ha quedado excluido nadie. “Todas las generaciones sin fin” cantarán sus maravillas si quieren. El canto del Magnificat proclama a las claras que María no excluya a nadie de la Gracia de Dios y de nuevo la Carta a los Efesios vuelve a cumplirse por ello en su persona. María no escatima de manera miserable al derramar su gracia, la derrocha. Pues los que la invocan no se tienen por perfectos. Basta rezar un Ave María para darse cuenta. Somos los pecadores los que necesitamos su auxilio, pues son los enfermos los que necesitan médico, no los sanos. 

    María cuando nos gesta en la Iglesia con su intercesión para hacer de nosotros “otros Cristos” llenos de Fe, Esperanza y Caridad es reflejo de Dios Espíritu Santo. Porque el Espíritu Santo (la Ruaj) es la alfarera que nos gesta en esta alfarería que es la Iglesia para nacer a la Vida Eterna aprendiendo antes a Vivir en Plenitud. Porque para vivir la Vida Eterna no valen los que desconocen las verdaderas fuentes del Vitalismo. No os remováis en vuestros asientos porque he llamado alfarera al Espíritu Santo. En hebreo su nombre es femenino: La Ruáj. El lado femenino de Dios que obra maravillas sin concurso de varón se percibe en la acción de la “Ruáj” en María y en la Iglesia. Aunque para algunos machistas la mujer sea un ser inferior, para Dios es uno más de los divinos perfiles de su sagrado rostro. Si bien si alguno quiere encontrar en esto un fundamento para crear con los sexos una supuesta lucha de clases anda muy errado. Porque en Dios lo masculino y lo femenino no son contrarios sino complementarios. De hecho en el mito del Génesis la ruptura de esta complementariedad es la causa de que el paraíso deje de serlo para pasar a ser mundo camino del infierno. Así que igual que María veló por los novios de Caná, hoy vela por nosotros, para que nunca se nos agüe o se nos agrie el vino de la ilusión por vivir. Y para que no vivimos desalentados pensando y sintiendo que “Todo es para nada”. Pues “Todo es para la gloria y la nada es pura apariencia”. 

    Si os dais cuenta María se convierte en un reto hoy para nuestra Parroquia que la tiene por Patrona. Porque si la llamamos nuestra Patrona es para que seamos cortados de acuerdo con su patrón. Pues eso es lo que han hecho desde siempre las costureras para realizar hermosos vestidos: ajustarse a patrones exactos. Así nos lo hizo ver un sacerdote hijo de este pueblo a muchos, tal día como éste, en la misa de la mañana y desde entonces no lo he olvidado. 

    Así que tenerla por Patrona significa que nuestra Parroquia debe estar inserta en Dios hoy, en medio de nuestro pueblo que  si ayer fue otras cosas, hoy es una ciudad dormitorio. En El Palmar actual nuestra Parroquia debe mirar a su pueblo con entrañas compasivas porque está integrado por ovejas sin pastor, y a este mundo hay que salvarlo porque hay que amarlo. Sin amarlo no se le puede salvar. En el Palmar del Siglo XXI nuestra Parroquia no debe excluir a nadie del encuentro con la Gracia de Dios, pues no es la Santidad la causa del acceso a la Gracia, sino el acceso a la Gracia lo que produce la Santidad. Sea pues nuestra Parroquia  para esta ciudad dormitorio, una Fuente Santa de Gracia para quien demande beber de las aguas vivas que de ella brotan. En éste nuestro Palmar de hoy, sea nuestra Parroquia un colectivo despierto al inmenso papel que la mujer desempaña sin el cual nada en ella funcionaría. Nuestra Iglesia mirando hoy a María Purísima, debe despertar en medio de esta ciudad dormitorio para invitar a todos a salir de su vida a medio gas. Esto supone hoy celebrar a nuestra Patrona.

    Así que tú Palmareño de hoy ¿Qué quieres ser? ¿Quieres ser nada? ¿O quieres ser hijo de María Purísima como Jesús el Cristo? ¿Dios o la Nada? ¿Qué quieres?. Roque lo tuvo claro. Fortunato también, y con ellos, muchos más. Quisieron ser hijos de María como Jesús. ¿Y tú qué quieres ser? ¿Quieres dormir o despertar?. Si miras esos ojos y te dejas traspasar por ellos te encenderás de Fe, Esperanza y Caridad, y serás divinizado, y la nada no podrá alcanzarte para siempre. 

    Para terminar ya solo me queda pediros a todos cuantos estáis aquí que os pongáis en pie para orar, vueltos a la imagen hermosa y antigua de nuestra patrona, ésta plasmación perfecta de la visión de la mujer vestida de sol que Juan el apóstol describe en su libro del Apocalipsis (12, 1-17). Uníos con el corazón a mi plegaría humilde:

“María, Purísima Concepción. 

Tú que engendraste y pudiste engendrar,

al mismo que te engendró:

¡No te olvides de El Palmar!

¡Pues desde 1615 te tiene por Patrona!

¡Te pido por ellos Señora!

¡Guárdalos en tu amor!

No dejes nunca que este pueblo tuyo

se transforme de ciudad dormitorio 

en cementerio, donde tus hijos caminen

perdidos como muertos en vida. 

Un día este lugar fue rico 

en olivares y en Palmerales.

Pues que todos sus hijos de aquí

puedan salir ese Domingo de Ramos sin ocaso,

que será la Jerusalén del Cielo,

con ramos y palmas en sus manos.

Para cantar todos juntos como una sola familia

las alegrías del Reino de Dios.

Que no falte ninguno Madre.

Ni siquiera el alejado, el agnóstico o el ateo.

Que todos puedan compartir tu gozo. 

¡Sálvanos María con tu intercesión misericordiosa!

¡Haznos eternos a todos en Dios, María!

¡Y que tu pie aplaste la cabeza de la nada 

Para que nunca pueda adueñarse de ninguno de nosotros!

AMÉN

 

¡VIVA LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN!

¡VIVA LA MADRE DE EL PALMAR!

¡VIVA NUESTRA PATRONA!

 

.............................................................................................................................................................

 

HOMILIA 2º ADVIENTO (400 ANIVERSARIO) AÑO 2015 CICLO C

    La Palabra de Dios nos descubre quienes somos 400 años después de existir como una comunidad cristiana.

    1º. Nuestra comunidad es una fiesta pues nuestra meta es la gloria. Y nuestro futuro el mismo que el de nuestra patrona querida. Del mismo modo que su ser se ha revestido de la gloria de Dios, nosotros estamos destinados a alcanzar dicha plenitud. Todos los hijos de esta comunidad de ayer, de hoy y de mañana están convocados a ese hermoso destino. Nuestra comunidad es la reunión de todos ellos para alcanzar ese nuevo ser maravilloso, que nos lleve a participar de la vida divina, cuando Dios lo sea todo en todos. Por eso hacemos bien en hacer fiesta en este “cuatroccento” de nuestra comunidad parroquial. 

    2º. Nuestra comunidad parroquial es un trabajo constante que consigue hermosos frutos, aunque eso nos suponga sacrificios enormes. Cuatro mártires nos acompañan en nuestro caminar y nos muestran que el sacrificio da fruto. También lo muestra la vida de San Roque nuestro copatrono. Y la Vida de María Purísima también lo muestra. Sus siete dolores muestran a toda la Iglesia, que tanto amor termina en Gloria. Pues la Purísima es asunta a los cielos, y ella, como nueva Eva del género humano, alcanza lo que estamos llamados a disfrutar todos aquellos que aceptándola como Madre, nos abrimos al futuro de gloria que ella ya disfruta. Trabajar la fe, la esperanza y el amor, con esfuerzo y sacrificio produce en nosotros la hermosa cosecha de la Vida en Plenitud. 

    3º. Nuestra comunidad es la oración que no cesa y el amor que sigue creciendo sin cesar. Oramos y amamos ayer. Oramos y amamos hoy. Y es importante que oremos y amemos mañana. Este hermoso aniversario debe incentivar en nosotros el espíritu de oración y el amor fraterno. Para que las generaciones futuras puedan recibir la misma hermosa herencia que nosotros hemos recibido. María Purísima ha congregado a innumerables personas a su alrededor convocándolos a la oración y al amor verdadero. Y hoy lo sigue haciendo y lo seguirá haciendo mañana. Formamos parte de los que llegan a quererse muchísimo en Cristo Jesús. Por ello este aniversario debe despertarnos a todos para que nunca cesemos en permitir a Dios que siga con nosotros esta buena obra que El quiso iniciar con nosotros en Cristo. 

    4º. Nuestra comunidad que comienza su andadura en este lugar sagrado en 1615, como otros la comenzaron en otros tiempos, está llamada a ser una comunidad bautismal abierta a todos. Preparando caminos para que todos puedan conocer y gozar la salvación de Dios. Es una comunidad que debe enderezar sendas, rellenar barrancos, rebajar montañas, enderezar lo tortuoso, y allanar las asperezas para que todos puedan ver la salvación de Dios. Francisco nuestro Papa actual así lo enseña. Y este es el signo de los tiempos. El kairos que nos convoca en nuestro aniversario. María se ha empeñado en hacerlo, cambiando hasta la hora de su Hijo con tal de que unos novios en Caná puedan experimentar el sabor del buen vino de la Nueva Alianza. No podemos cerrar las puertas de la salvación a los demás convirtiendo nuestra comunidad en el reducto exclusivo de unos pocos, como si se tratara de un club clasista de unos pocos selectos. Eso no ha sido nuestra comunidad y tampoco debe serlo ahora. Los libros bautismales lo prueban. 

    Así que feliz aniversario hermanos. Y que tras estos cuatrocientos años Dios nos permita seguir siendo la fiesta que somos, nos permita seguir trabajando para alcanzar la mejor de las cosechas. Que Dios nos permita seguir orando y amando más y más. Seguir abriendo puertas para que todos los que hoy viven y los que vendrán mañana puedan disfrutar la Salvación que Cristo nos regala. Si es así la celebración de este hermoso aniversario habrá merecido la pena. Y ahora marchemos hacia nuestra Iglesia madre, Santa María, la Catedral, acompañando a la Purísima, a San Roque y al Beato Fortunato y sus compañeros mártires, y que Dios nos permita seguir hoy y mañana dando gracias como María por Dios nos llena de Gracia y del mismo modo nos conceda poder hacer lo que Cristo nos enseña, diciendo con María: Hágase en mí según tu Palabra. 

    

 

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© PARROQUIA PURISIMA CONCEPCION TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS