PARROQUIA PURISIMA CONCEPCION
PARROQUIA PURISIMA CONCEPCION

Contacto

PARROQUIA LA PURISIMA
PLAZA DE LA IGLESIA 1
30120 EL PALMAR
MURCIA


Teléfono: 968889858 968889858

 EMAIL:

lapurisima@icloud.com

 

También puede ponerse en contacto con nosotros utilizando nuestro formulario de contacto.

Construida en 1615. Con archivo desde 1667. Y en 1795 es parroquia, dejando de ser adjunta de la Catedral.

DIALOGO CON LA PALABRA CICLO C

Una homilia debe ser un diálogo con la Palabra. Dios con su Palabra dialoga con nosotros. Los signos de los tiempos hacen que la Palabra resplandezca ante nuestros ojos y nuestros oidos. El Espíritu de Dios lo hace. No escuchar esta Palabra es privarse de un enorme caudal de Sabiduría y Gracia. 

  A parte de la homilia, los jueves por la noche a las 21horas, se va leyendo de manera explicativa la Biblia de manera progresiva desde hace año y medio.

ADVIENTO

 

3@ Voz de Adviento

    La alegría y Dios están profundamente vinculados. Las Escrituras hoy son muy claras al respecto. Y se nos ofrecen cuatro razones.

    Isaias nos enseña que Dios es fuente de futuro para un pueblo que está sufriendo un trauma dantesco. Lleva tiempo desterrado como fruto de una guerra cruenta de conquista. Y ahora se abre para ellos una puerta de esperanza. La voz del profeta la suscita. Dios es sinónimo de “futuro” para un pueblo que lo ha perdido todo. Solamente esa confianza lo mantiene vivo. Tener futuro llena de alegría los corazones. Porque considerar que no lo tiene lo apena profundamente. Y en ese trance sólo les queda llorar junto a los canales de Babilonia con nostalgia de Sión. La ausencia de futuro, los llena de pena y de rabia. Cuando consideramos que no tenemos futuro, no hay alegría posible. Sin futuro nos ahogamos en la desilusión. Si nos consideramos sin futuro nuestro vitalismo fenece. Así no se puede subsistir. El testimonio de Victor Frank lo deja muy claro. Basta asomarse a su experiencia en un campo de concentración para descubrir lo que afirmo. No es una simple interpretación es una constatación empírica. Dios es sinónimo de futuro, de un futuro abierto, cuanto todo parece cerrado. El crucificado Jesús, aún en medio de su previo Getsemaní, lo ilustra radicalmente. Esa convicción alienta la alegría y permite combatir la inherente tristeza que supone saberse sin futuro por completo.

    El salmo, en segundo lugar, nos permite contemplar el verdadero rostro de Dios. Los verbos que usa lo hacen: Dios es fidelidad perpetua, justicia, don puro, liberación, apertura de ojos, endereza a los que se doblan, guarda, sustenta, trastorna la maldad, Dios ama. Su amor incuestionable nos descubre las razones para la alegría escritas en su mirada. Pues hasta nos enseña a amarnos cuando nosotros somos incapaces de hacerlo. Sabernos amados así, gratuitamente, sustenta la alegría del que acepta esa caudal infinito de amor, aún siendo sorprendidos constantemente por ese misterio de amor y sin terminar nunca de comprenderlo. Y es que resulta imposible acostumbrarse a ese manantial infinito de gracia. Pues estamos más acostumbrados a vivir en un mundo en el que se da si se recibe, las reglas humanas no siempre son un reflejo del modo divino de ser. Lo digo comedidamente para no resultar indigesto. Sin amor no hay alegría. El desamor no alegra el corazón del hombre, y además ensombrece el mundo. La alegría revela que el amor es el fundamento de todo, por ello, el todo se marchita en su ausencia. 

    Santiago revela que la presencia de Dios en la propia vida infunde esperanza, paciencia y resistencia. La esperanza alienta la alegría. La paciencia la sustenta. Y la resistencia la fortalece. Con estos tres pilares la alegría se hace resiliente. Sin ellos la alegría con frecuencia se esfuma como un espejismo. No soporta el embate del horror. La presencia de Dios en el alma nos permite no perder la esperanza en medio del sufrimiento, he ahí la radical felicidad. Es esa esperanza paciente y resistente que Dios alimenta, la que permite crear de la nada, la luz vitalista, cuando el infierno del horror lo desmenuza todo sumergiéndolo en el caos. Sin esta esperanza que Dios suscita, el horror se adueña del presente, cuando entra en escena, y lo hace, con relativa facilidad. Esperanza y alegría van juntas. No me cabe duda de ello.

    El Evangelio nos enseña que Dios es alegría porque no se deja diseñar por el hombre, ni manipular por él. Y además porque se manifiesta históricamente y no como un mito. Y lo mejor que nos puede pasar es no escandalizarnos de Él. De lo contrario no reinará en nosotros la fuente de la alegría. La visión incompleta de Dios que el bautista tenía, no le permitía disfrutar plenamente de las alegrías connaturales del Reino de Dios. Aun quedan entre nosotros no pocos a los que les pasa lo mismo. Para los que Dios no es fuente de alegría en primer lugar sino fuente de sentimientos como el miedo, la culpa o la vergüenza. Con esos mimbres es imposible tejer una vida alegre y feliz. Es más algunos piensan que la alegría debería ser reeducada porque dificulta la salvación,…, no puedo evitar recordar a aquel macabro monje que demonizaba la risa en una de las obras más conocidas de Umberto Eco.  Jesus es el alimento de la alegría hombres, Bach, lo entendió muy bien, y nos legó una composición maravillosa para ponerlo de manifiesto.

    Así que esbozadas estas cuatro razones te recomiendo tener a Dios por compañero de tu vida, ese Dios que nos ha regalado a Jesús, su Hijo.  Si lo haces una sonrisa agradecida se dibujará en tu rostro, y lo hará con vocación de eternidad. 

 

2 VOZ DE ADVIENTO

  Veo rota la armonía del hombre con su entorno, no faltan la destrucción del medio ambiente. Las extinciones de especies únicas y maravillosas no son extrañas. El paraíso de Isaias no es lo que veo cuando miro el mundo. Tampoco la unidad de los seres humanos está de moda, más bien al contrario, la polarización y el frentismo, cuando no el tribalismo más oscurantista y absurdo, travestido de honorable patriotismo en no pocas ocasiones, apoyan la teoría de que la desigualdad entre humanos está más que justificada, sin plantearse nada más, sin pensar siquiera en la justicia o el Bien Común, como algo real y posible. Somos hijos de Caín y no nos consideramos guardianes de nuestros hermanos. Pablo tampoco es lo que veo hoy cuando miro el mundo. Del mismo modo el Bautista no consiguió erradicar la falsedad religiosa tan hipócrita, como esas “víboras” escenifican en su presencia. Aquellos fariseos. Y eso que él no se sentía digno de desatar las correas de las sandalias de Jesús. Pero fingir que se cree en Dios y se le ama, para engordar su propio ego, a costa del buen nombre del mismo Dios y del Bien de los demás, para el bautista es ir demasiado lejos. Aun veo demasiada hipocresía dentro y fuera de mi querida y amada Iglesia. Tenemos una epidemia desmesurada. 

    Hoy sinceramente creo que el mundo no está en Vela. No aguarda un nuevo eón. Se ha acostumbrado al status quo por más fétido que resulte. Parece que todo nos da igual, como dice un buen escocés: “Hemos perdido el sentido de la vida, y nos hemos ido de compras”. Adocenados totales, alienados, y como puercos en cochiquera.  En una porqueriza estamos convirtiendo el mundo. Y además lo hacemos en no pocas ocasiones con buena conciencia.

    ¿Así que puedo deciros amigos y hermanos hoy? ¡Porque mis palabras parece que no suenan a esperanza que digamos! ¿No sabes que el Espíritu sobrevuela el caos y saca cosmos de él? ¿A que os invito? A confiar en ese Espíritu para haga rebrotar un germen verde en este leño seco en el que vivimos. Un brote que devuelva la vida a este mundo. Porque no tenemos otro. Eso de ir de viajes interestelares es una gran mentira que nos han contado en el cine, pues tenemos en contra las enormes distancias, las energías insuficientes, el tiempo que condenaría a los viajeros al desenganche por completo del resto de la humanidad,  las radiaciones estelares que no podríamos soportar y la 2ª ley de la termodinámica, siempre tan tozuda, que nos enseña que ningún material en este universo es para siempre, no hay nave que la pueda resistir. No hay planeta B. Así que tenemos que implorar al que estuvo en la primera creación para que se haga presente en una nueva creación. Porque Godot como ET, no parecen estar llamando a las puertas de nuestra vida. Necesitamos que el Espíritu del Señor nos visite, el Espíritu de la Sabiduría y el entendimiento, el Espíritu del Consejo y la fortaleza, El Espíritu de la ciencia y el temor de apartarnos del amor. Necesitamos ser bautizados con  ese Espíritu Santo y fuego. La falsa religión no vale. Ya no impresiona a nadie. Así que amigos a orar con fuerza. Y como lo hizo Juan en el apocalipsis, sin cansarse de repetir: “Maranathá, Ven Espíritu, ven Señor”.  ¿Por qué sino a donde irán nuestras vidas? El hacha ya golpea nuestro leño vital. Y aquí seguimos marchando por el camino equivocado. “Parar el mundo y bajarnos”, como dijo Delibes, no se puede. Así que pongamos nuestra esperanza más allá de lo que vemos porque lo que vemos inspira bastante poco. De lo contrario sin esperanza amigos, moriremos asfixiados. Así que os digo hoy, cimentad bien vuestras esperanzas.

 

1 VOZ DE ADVIENTO

    Vivir sin saber que vamos a morir es vivir alienado nos decía Heidegger entre otros. Tampoco es que inventara el azulete ni la pólvora, Pessoa y muchos otros antes, ya lo pusieron de manifiesto. Hasta Jorge Manrique. Lo cierto es que muchas veces nos encerramos en ensoñaciones absurdas que nos impiden vivir esta vida en plenitud. 

    El pesimismo es una ensoñación a superar según las Escritura hoy. Isaias y el salmista son claros. A Isaías le iba muy mal, cuando escribió este oráculo. Pues no era paz lo que tenía, sino lo que anhelaba porque lo único que tenía era guerra. Horror. Más él mantenía la paz y su ánimo era firme porque confiaba en Dios. Más allá de lo que vivía y experimentaba de manera inmediata. A Jeremías le pasó algo parecido, pero aún peor. Cuando miramos al horror a los ojos, el horror nos devuelve la mirada. Y cuando nos mira, quema nuestros ojos, y nos hace verlo todo oscuro, tenebroso y triste. Más la invitación de las Escrituras es contraria. Igual que Dios hace surgir universos de la nada, tras el impacto del horror, Dios suscita un después, por medio del aliento de la esperanza, y de ese modo, los que hoy lloramos, mañana aprendemos a sonreír. Tras el horror de la Cruz, la resurrección lo cambia todo. Estamos tristes porque perdemos al que amamos, más luego lo volvemos a ver, y entonces nos llenamos de una alegría que nadie nos puede quitar. El Dios de Jesucristo opera esa nueva creación. No estamos ante un mito como el de Osiris, sino ante un personaje histórico sustentado con múltiples testimonios diversos y contrastables. El pesimismo se explica por el impacto del horror, pero si asesinamos la esperanza, si no nos negamos a mirar más allá en el misterio que habitamos. El pesimismo no es una necesidad si nos negamos a dedicarle toda nuestra atención al impacto del horror. La esperanza nos vacuna ante el veneno que el horror nos inocula. 

    Considerar que el ser humano solo sirve para hartarse de banquetes y orgías, que sólo puede aspirar a comer y a follar, es mirar al ser humano de una manera de la que Pablo nos quiere hacer despertar. Si Cristo se convierte en nuestro modelo de vida, de tenebrosos, nos transformamos en gente luminosa. Pues comprendemos que el ser humano es mucho más que sólo eso. La frivolidad como huida del horror de fondo, es una falsa salida. Pues esa puerta conduce al abismo. La frivolidad no nos hace explorar las enormes dimensiones de nuestro misterio. Es como conformarse en vivir en el portal de la casa, teniendo un enorme palacio esperándote a tu alcance si te decidieras  simplemente a cruzar la puerta que está abierta para ti. Vivir como Cristo es adentrarse con decisión en el misterio de la vida. Así lo define Pablo con sus palabras sencillas hoy.

    Pensar que es imposible vivir en la inseguridad más absoluta, es otra ensoñación de la que hoy nos despierta el Evangelio. La seguridad no existe. Nunca sabemos que va a pasar con total rotundidad. A veces acertamos pero no siempre. En mi vida he comprobado que eso de “ley de vida” que tanto se dice cuando un anciano muere, es un embuste, simplemente porque en la vejez la muerte parece connatural. Más cuando has enterrado a tres hermanos siendo niños, a tus padres, y a no pocos amigos, descubres que la única ley que existe es que si estás vivo te puedes morir, y no sabes ni como ni cuando. Por eso el Evangelio hoy me enseña que debo dejar de lado hacer proyectos de futuro a largo plazo y aprovechar el presente para vivir lo que anhelo si me es posible hacerlo. Cuanto tiempo derrochado en cosas sin importancia. Y cuantas ocasiones perdidas para adentrarse en lo que realmente importa. Cada cual seguro que podrá poner nombres y situaciones a estas afirmaciones. Despierta, y usa tu inseguridad, no para aterrarte, sino para disfrutar y desarrollar aquello que merece la pena. Aprovecha tu hoy porque el mañana, igual, no llega. Ese beso, ese abrazo, esa humanidad que no desplegaste, suma y sigue. Cada uno ha de encontrar que significa para él aprovechar el instante. 

    ¿Alienado? Yo prefiero descubrirme a mí mismo, y si es enamorado de Jesucristo para mí mucho mejor. Lo luminoso me es preferible a lo tenebroso y lo cálido a lo gélido. Pero que cada cual, elija su destino, no hay porqué hacerle caso al alemán de nombre impronunciable necesariamente. Yo no se lo hago, pero sí entiendo su punto de vista, si no soy una piedra, no sé por qué me he de empeñar en vivir como si lo fuera. Prefiero despertarme de semejante ensoñación, si los sueños, sueños son, prefiero que sea el mío y no el de una roca. 

 

ORDINARIO

 

JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO

    ¿A quien coronamos como rey de nuestro corazón? Porque coronar un modo de existir con sus percepciones, sensaciones o conductas propias, no da igual que coronar a otro. 

    La primera lectura nos lo hace ver. El pueblo Hebreo coronó primero a Saul y luego a David. Y no fue lo mismo. Cuando contrariando a Samuel que no quería monarquía para su gente, ellos deciden poner reyes al frente de sus tribus, la historia de aquel Israel, no será la misma con uno que con otro. Dejando de lado, las visiones políticas anejas a estos textos, si los interpretamos en clave personal podemos responder con cierto gracejo a la pregunta primera. 

    Miremos el Evangelio. Si coronamos como nuestro rey al desamor: insultaremos, nos burlaremos, seremos vinagre para los demás, crucificaremos a los demás, al mundo, e incluso a nosotros mismos. Si coronamos al amor, que es lo que ese “buen ladrón” hace, acercando su dedo al de Cristo, como hace Adán en la creación de la Sixtina, seremos otra cosa: misericordia para los demás, aliento, esperanza, alegría, una nueva oportunidad, gente que lejos de crucificar, hace que los demás vivan en un paraíso, gente que resucita. Gente que glorifica y hace que los demás vivan en plenitud. Así nos lo ha mostrado Pablo, su carta hoy. 

    Coronar a Cristo en mi vida como mi rey, según Pablo, me glorifica a mi, a los demás, y al mismo mundo en el que habito y sin el cual yo no podría existir. Coronar al desamor supone convertir el mundo en un infierno. Cristo coronó el amor como su rey, y por eso es tan definitivo, la historia marcha mejor cuando seguimos su andadura. Los dos ladrones en Lucas son una especie de símbolo. Las dos caras de como vivir la vida: coronando el amor como nuestro rey, o convirtiéndonos en siervos del desamor. 

    ¿Así que a quien coronamos hoy? ¿A quien corono yo hoy? No es cualquier asunto. Parece simple pero la respuesta afecta en su mismo centro a la inmensa complejidad de cuanto existe. ¿El amor como primer principio fundante o el desamor? Esa es la cuestión.  

.............................................................................................................................................................................................................................................................................

 

PURISIMA (HOMILIA EN EL PALMAR 8-12-2018)

 

    El Palmar no se entiende sin la Purísima. Este pueblo que fue una finca de un canónigo que legó su herencia a sus sobrinos, con las condiciones de salvaguardar las viviendas de sus aparceros y la de construirles una iglesia, fue una bandera discutida, que supuso un duro pleito de los Verástegui contra los Velez. Al final D.Juan de Verástegui se alzó con la propiedad y pudo salvaguardar los anhelos de su difunto tío Antonio presbítero canónigo de la Catedral. Gracias pues a D. Juan y a su primera esposa, El Palmar sigue estando donde está y sigue siendo como es. Sin ese matrimonio nuestro pueblo sería distinto y no tendría explicación, si es que no hubiese llegado a desaparecer presa de los intereses del Velez que quería apropiarse del lugar. De ahí, que El Palmar adquiriese el sobrenombre del “Lugar de D. Juan”. Y ello con toda la razón del mundo. Bien caro le costó a su linaje que durante dos generaciones fueron ninguneados por el poderoso Marqués de los Velez. 

    La vinculación de la familia Verástegui a los franciscanos les otorgó una enorme devoción por la advocación de la Purísima, que en aquellos años se encontraba en alza, como la labor diocesana, nacional e incluso ante la Santa Sede, de nuestro Obispo Trejo, puso de manifiesto. De ahí que por voluntad de D. Juan la Purísima ocupase el lugar que ocupa como Patrona de nuestro pueblo, y no solo como titular de esta parroquia. Su primera esposa Lucrecia, original de Montpellier, manifestó su deseo de que el copatrón fuese un paisano suyo: San Roque. Y bajo estas dos advocaciones devocionales de dicho matrimonio, quedó El Palmar amparado desde sus mismos inicios hasta hoy. 

    Es inexplicable que a día de hoy no exista en este lugar un monumento que conmemore a ese matrimonio sin el cual El Palmar no sería lo que es y como es. Ojalá y que alguna vez se subsane dicha deficiencia. 

    Con el tiempo aquella aldea singular por tener esta Iglesia aneja a la Catedral de Murcia desde 1615, se convirtió primero en Madre de todas las iglesias de alrededor: La Alberca, Santo Angel, Aljucer, Sangonera la Verde y la Seca, la voz Negra y San Ginés, que progresivamente se independizaron. Después se erigió en un centro industrial de primera magnitud y por tanto en un núcleo obrero muy importante anejo a Murcia. Por último pasados los años se ha transformado en sede de grandes instituciones sanitarias, múltiples servicios y en una ciudad dormitorio del cinturón metropolitano de Murcia.

    Si bien por este motivo hoy, esta población se ve expuesta a los problemas que una entidad urbana de estas características conlleva: masificación, despersonalización, desidia por lo propio porque solo la ciudad cuenta y mucho individualismo. Eso es mortal para El Palmar, porque con el tiempo corre el peligro de que solo le quede como propio el nombre. Pues sus costumbres, su carácter, sus tradiciones y hasta sus fiestas acabarán diluidas en un mar de anonimato donde solo nos preocupa salvaguardar nuestra intimidad, nuestra tranquilidad y poco más. Por ello no me cansaré de animar a los colectivos que trabajáis por impedir que esto ocurra. Pero os digo más: no caminéis por libre. Uniros todos por El Palmar. Pues como bien dijo una chica de entre vosotros: en la unión está la fuerza. 

    Además la ciudad dormitorio supone la mayoría de las veces la implantación del secularismo, debido al desarraigo de la población que la habita, procedente de otros lugares que nada tienen que ver con éste, y que vive fuera de aquí, la mayor parte de su tiempo profesional incluso de ocio y cultura. Si el mundo religioso ocupó un espacio en sus vidas, quedó atrás con la patria chica que abandonaron para venir a vivir aquí. Pues en la mayoría de los casos no es una experiencia religiosa profunda, la que ha caracterizado la vida de estos “nómadas” católicos por herencia cultural que no por convicción personal. Así que a todo lo que hemos apuntado anteriormente estas entidades urbanas aportan a las personas una desacralización de sus vidas. En estos entornos se existe, se trabaja para vivir y acaso para divertirse algo de cuando en cuando. Pensar resulta molesto. Porque nos cuestiona los motivos que tenemos para vivir. Por eso en estos entornos se suele optar por la frivolidad y la distracción pues así la ausencia de respuestas para las preguntas difíciles no duelen tanto. 

    Pero no por ello cesan las situaciones límite (los males físicos, personales, sociales, morales; los sufrimientos de toda especie y la muerte propia o de los seres amados), y estás siempre nos conducen a una encrucijada que Hegel definió de esta sencilla manera: “¿O Dios o la Nada?”. 

    Hoy que es la Purísima, celebramos a nuestra patrona que nos legó D. Juan de Verastegui allá por el siglo XVII. En esta fiesta ¿podemos encontrar una respuesta para esta pregunta difícil que el filósofo alemán nos dirige a los que habitamos esta ciudad dormitorio? La respuesta es afirmativa.

    María es la nueva Eva. Si Eva es madre de los hombres (Gen 3). María es madre de los hijos de Dios. Y su existencia proclama a gritos que el “Hecho humano y su universo acaban en Gloría”. Su Concepción Inmaculada es la puerta a su Asunción. La carta a los Efesios (1, 3-12) que hemos oído se cumple plenamente en ella. María está inserta en Dios y no en la nada. Totalmente inserta en el misterio de Dios. Nunca estaré de acuerdo con los que se empeñan en oponer a la Nazarena sencilla con la Theotokos. Porque una y otra son la misma. Pues la segunda incluye a la primera en el misterio de Dios y así nos incluye en él a todos. Este proceso de “divinización” de la Nazarena se produjo a lo largo de toda su vida humilde pero no por ello irrelevante.

    María cuando acepta ser nuestra madre porque su Hijo se lo pide al píe de la cruz se convierte en un Reflejo de Dios Padre. Porque está dispuesta como Él a perdonar a aquellos que matan a su Hijo porque no saben lo que hacen. Con este amor propio de Dios es con el que ella pisa la cabeza de la serpiente como en el Génesis se ha profetizado. Al mundo hay que salvarlo porque si vivimos como ovejas sin pastor solo encontraremos frustración, y no es ese el destino que el Dios que nos ama hasta el extremo quiere entregarnos si decidimos desposarnos con Él. María en nuestro nombre ha dicho “Hágase como dices” en el Evangelio de Lucas (1), lo acabamos de escuchar.

    María por estar llena de la Gracia de Dios y por aceptar convertirse en una Fuente Santa de Gracia para todos es Reflejo de Dios Hijo. Pues en su sí no ha quedado excluido nadie. “Todas las generaciones sin fin” cantarán sus maravillas si quieren. El canto del Magnificat proclama a las claras que María no excluya a nadie de la Gracia de Dios y de nuevo la Carta a los Efesios vuelve a cumplirse por ello en su persona. María no escatima de manera miserable al derramar su gracia, la derrocha. Pues los que la invocan no se tienen por perfectos. Basta rezar un Ave María para darse cuenta. Somos los pecadores los que necesitamos su auxilio, pues son los enfermos los que necesitan médico, no los sanos. 

    María cuando nos gesta en la Iglesia con su intercesión para hacer de nosotros “otros Cristos” llenos de Fe, Esperanza y Caridad es reflejo de Dios Espíritu Santo. Porque el Espíritu Santo (la Ruaj) es la alfarera que nos gesta en esta alfarería que es la Iglesia para nacer a la Vida Eterna aprendiendo antes a Vivir en Plenitud. Porque para vivir la Vida Eterna no valen los que desconocen las verdaderas fuentes del Vitalismo. No os remováis en vuestros asientos porque he llamado alfarera al Espíritu Santo. En hebreo su nombre es femenino: La Ruáj. El lado femenino de Dios que obra maravillas sin concurso de varón se percibe en la acción de la “Ruáj” en María y en la Iglesia. Aunque para algunos machistas la mujer sea un ser inferior, para Dios es uno más de los divinos perfiles de su sagrado rostro. Si bien si alguno quiere encontrar en esto un fundamento para crear con los sexos una supuesta lucha de clases anda muy errado. Porque en Dios lo masculino y lo femenino no son contrarios sino complementarios. De hecho en el mito del Génesis la ruptura de esta complementariedad es la causa de que el paraíso deje de serlo para pasar a ser mundo camino del infierno. Así que igual que María veló por los novios de Caná, hoy vela por nosotros, para que nunca se nos agüe o se nos agrie el vino de la ilusión por vivir. Y para que no vivimos desalentados pensando y sintiendo que “Todo es para nada”. Pues “Todo es para la gloria y la nada es pura apariencia”. 

    Si os dais cuenta María se convierte en un reto hoy para nuestra Parroquia que la tiene por Patrona. Porque si la llamamos nuestra Patrona es para que seamos cortados de acuerdo con su patrón. Pues eso es lo que han hecho desde siempre las costureras para realizar hermosos vestidos: ajustarse a patrones exactos. Así nos lo hizo ver un sacerdote hijo de este pueblo a muchos, tal día como éste, en la misa de la mañana y desde entonces no lo he olvidado. 

    Así que tenerla por Patrona significa que nuestra Parroquia debe estar inserta en Dios hoy, en medio de nuestro pueblo que  si ayer fue otras cosas, hoy es una ciudad dormitorio. En El Palmar actual nuestra Parroquia debe mirar a su pueblo con entrañas compasivas porque está integrado por ovejas sin pastor, y a este mundo hay que salvarlo porque hay que amarlo. Sin amarlo no se le puede salvar. En el Palmar del Siglo XXI nuestra Parroquia no debe excluir a nadie del encuentro con la Gracia de Dios, pues no es la Santidad la causa del acceso a la Gracia, sino el acceso a la Gracia lo que produce la Santidad. Sea pues nuestra Parroquia  para esta ciudad dormitorio, una Fuente Santa de Gracia para quien demande beber de las aguas vivas que de ella brotan. En éste nuestro Palmar de hoy, sea nuestra Parroquia un colectivo despierto al inmenso papel que la mujer desempaña sin el cual nada en ella funcionaría. Nuestra Iglesia mirando hoy a María Purísima, debe despertar en medio de esta ciudad dormitorio para invitar a todos a salir de su vida a medio gas. Esto supone hoy celebrar a nuestra Patrona.

    Así que tú Palmareño de hoy ¿Qué quieres ser? ¿Quieres ser nada? ¿O quieres ser hijo de María Purísima como Jesús el Cristo? ¿Dios o la Nada? ¿Qué quieres?. Roque lo tuvo claro. Fortunato también, y con ellos, muchos más. Quisieron ser hijos de María como Jesús. ¿Y tú qué quieres ser? ¿Quieres dormir o despertar?. Si miras esos ojos y te dejas traspasar por ellos te encenderás de Fe, Esperanza y Caridad, y serás divinizado, y la nada no podrá alcanzarte para siempre. 

    Para terminar ya solo me queda pediros a todos cuantos estáis aquí que os pongáis en pie para orar, vueltos a la imagen hermosa y antigua de nuestra patrona, ésta plasmación perfecta de la visión de la mujer vestida de sol que Juan el apóstol describe en su libro del Apocalipsis (12, 1-17). Uníos con el corazón a mi plegaría humilde:

“María, Purísima Concepción. 

Tú que engendraste y pudiste engendrar,

al mismo que te engendró:

¡No te olvides de El Palmar!

¡Pues desde 1615 te tiene por Patrona!

¡Te pido por ellos Señora!

¡Guárdalos en tu amor!

No dejes nunca que este pueblo tuyo

se transforme de ciudad dormitorio 

en cementerio, donde tus hijos caminen

perdidos como muertos en vida. 

Un día este lugar fue rico 

en olivares y en Palmerales.

Pues que todos sus hijos de aquí

puedan salir ese Domingo de Ramos sin ocaso,

que será la Jerusalén del Cielo,

con ramos y palmas en sus manos.

Para cantar todos juntos como una sola familia

las alegrías del Reino de Dios.

Que no falte ninguno Madre.

Ni siquiera el alejado, el agnóstico o el ateo.

Que todos puedan compartir tu gozo. 

¡Sálvanos María con tu intercesión misericordiosa!

¡Haznos eternos a todos en Dios, María!

¡Y que tu pie aplaste la cabeza de la nada 

Para que nunca pueda adueñarse de ninguno de nosotros!

AMÉN

 

¡VIVA LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN!

¡VIVA LA MADRE DE EL PALMAR!

¡VIVA NUESTRA PATRONA!

 

 

 

 

 

.............................................................................................................................................................

 

HOMILIA 2º ADVIENTO (400 ANIVERSARIO) AÑO 2015 CICLO C

    La Palabra de Dios nos descubre quienes somos 400 años después de existir como una comunidad cristiana.

    1º. Nuestra comunidad es una fiesta pues nuestra meta es la gloria. Y nuestro futuro el mismo que el de nuestra patrona querida. Del mismo modo que su ser se ha revestido de la gloria de Dios, nosotros estamos destinados a alcanzar dicha plenitud. Todos los hijos de esta comunidad de ayer, de hoy y de mañana están convocados a ese hermoso destino. Nuestra comunidad es la reunión de todos ellos para alcanzar ese nuevo ser maravilloso, que nos lleve a participar de la vida divina, cuando Dios lo sea todo en todos. Por eso hacemos bien en hacer fiesta en este “cuatroccento” de nuestra comunidad parroquial. 

    2º. Nuestra comunidad parroquial es un trabajo constante que consigue hermosos frutos, aunque eso nos suponga sacrificios enormes. Cuatro mártires nos acompañan en nuestro caminar y nos muestran que el sacrificio da fruto. También lo muestra la vida de San Roque nuestro copatrono. Y la Vida de María Purísima también lo muestra. Sus siete dolores muestran a toda la Iglesia, que tanto amor termina en Gloria. Pues la Purísima es asunta a los cielos, y ella, como nueva Eva del género humano, alcanza lo que estamos llamados a disfrutar todos aquellos que aceptándola como Madre, nos abrimos al futuro de gloria que ella ya disfruta. Trabajar la fe, la esperanza y el amor, con esfuerzo y sacrificio produce en nosotros la hermosa cosecha de la Vida en Plenitud. 

    3º. Nuestra comunidad es la oración que no cesa y el amor que sigue creciendo sin cesar. Oramos y amamos ayer. Oramos y amamos hoy. Y es importante que oremos y amemos mañana. Este hermoso aniversario debe incentivar en nosotros el espíritu de oración y el amor fraterno. Para que las generaciones futuras puedan recibir la misma hermosa herencia que nosotros hemos recibido. María Purísima ha congregado a innumerables personas a su alrededor convocándolos a la oración y al amor verdadero. Y hoy lo sigue haciendo y lo seguirá haciendo mañana. Formamos parte de los que llegan a quererse muchísimo en Cristo Jesús. Por ello este aniversario debe despertarnos a todos para que nunca cesemos en permitir a Dios que siga con nosotros esta buena obra que El quiso iniciar con nosotros en Cristo. 

    4º. Nuestra comunidad que comienza su andadura en este lugar sagrado en 1615, como otros la comenzaron en otros tiempos, está llamada a ser una comunidad bautismal abierta a todos. Preparando caminos para que todos puedan conocer y gozar la salvación de Dios. Es una comunidad que debe enderezar sendas, rellenar barrancos, rebajar montañas, enderezar lo tortuoso, y allanar las asperezas para que todos puedan ver la salvación de Dios. Francisco nuestro Papa actual así lo enseña. Y este es el signo de los tiempos. El kairos que nos convoca en nuestro aniversario. María se ha empeñado en hacerlo, cambiando hasta la hora de su Hijo con tal de que unos novios en Caná puedan experimentar el sabor del buen vino de la Nueva Alianza. No podemos cerrar las puertas de la salvación a los demás convirtiendo nuestra comunidad en el reducto exclusivo de unos pocos, como si se tratara de un club clasista de unos pocos selectos. Eso no ha sido nuestra comunidad y tampoco debe serlo ahora. Los libros bautismales lo prueban. 

    Así que feliz aniversario hermanos. Y que tras estos cuatrocientos años Dios nos permita seguir siendo la fiesta que somos, nos permita seguir trabajando para alcanzar la mejor de las cosechas. Que Dios nos permita seguir orando y amando más y más. Seguir abriendo puertas para que todos los que hoy viven y los que vendrán mañana puedan disfrutar la Salvación que Cristo nos regala. Si es así la celebración de este hermoso aniversario habrá merecido la pena. Y ahora marchemos hacia nuestra Iglesia madre, Santa María, la Catedral, acompañando a la Purísima, a San Roque y al Beato Fortunato y sus compañeros mártires, y que Dios nos permita seguir hoy y mañana dando gracias como María por Dios nos llena de Gracia y del mismo modo nos conceda poder hacer lo que Cristo nos enseña, diciendo con María: Hágase en mí según tu Palabra. 

    

 

Versión para imprimir | Mapa del sitio
© PARROQUIA PURISIMA CONCEPCION TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS